EL RESULTADO DE UNA PRUEBA: LA PRÁCTICA DE LA CALMA EN ANCARES.
La paz y la calma de una jornada se expanden por toda nuestra vida, dándonos una tregua más o menos duradera que se almacena en la estantería de "paz interior" que llevamos dentro (no se si todos los seres humanos, a la vista de cómo está el mundo). Una contribución a esa paz y sosiego, la hicimos el sábado en nuestro recorrido por Ancares. No fue una ruta, ni una actividad consciente, ni turismo verde. Fue todo eso y mucho más. Una jornada dedicada a la paz y al sosiego. Salimos con calma de Betanzos, en un solo coche. Compartimos durante el viaje la alegría del reencuentro, nos pusimos al día, incluyendo el paisaje de nuestras inquietudes. Y paramos a tomar un café en San Román de Cervantes, en el hotel Casa Belón , donde pudimos conocer a la gente que lo lleva desde hace muy pocos días. Continuamos por la carretera de Degrada, disfrutando del paisaje primaveral y de las vistas que se presentan, identificando las montañas que se van viendo y recordando rutas por cada una...